jueves, 2 de julio de 2009

Al "A" ttack!!

Estos días se parecen a un preludio del fin del mundo, anunciado con mucho suspenso. Que no te acerques, que no te beses con nadie, que no des la mano, etc. son algunas de las tan reiteradas recomendaciones que se reproducen en lo medios, acompañados de números de victimas fatales (o casos sospechosos) que van en aumento.
¿Será que vimos demasiadas películas hollywoodenses, al estilo de la guerra de los mundos, donde la "humanidad" se siente amenzada ante el invasor?
Sí, estamos viviendo una psicosis colectiva. Y como tal, nos nubla, nos altera, nos vulnerabiliza... no dejándonos ver otras cosas que, aunque parezca raro, siguen sucediendo.
Es innegable que hay una enfermedad en concreto que se está cobrando víctimas, pero tampoco hay que dejar de lado que hubo (y aún hay) otras miles de enfermedades que estan radicadas en nuestro país, gracias al sistema sanitario que nos caracteriza, y producto de la insalubridad de la miseria, de la mala calidad de vida que acecha día a día a cada vez más argentinos. Y por qué no se habla de eso? Debe ser porque estan catalogadas como algo "normal", que eso suceda solo en un sector de la sociedad, y que no nos llegará a nosotros, que ahora nos vemos indefensos ante esta amenza...
A todo esto surgen algunas preguntas sin respuesta (?): ¿qué cosas se tapan detrás de esto (y del barbijo)? ¿por qué con otras enfermedades, tan o más graves que ésta, no se toman las mismas medidas? las respuestas, soplando en el aire, contaminado por los virus, el smog, y peor aun, por la corruptela...

jueves, 7 de mayo de 2009

MIss 15 (que me gustan)

No soy muy amiga de las cadenas, pero a pedido del amigo bloggero miguel, va mi lista de cosas que me gustan hacer (aunque no sé por qué serán 15 las pedidas, en fin):

1-amo mi profesión.
2-amo estar, ver y/o escuchar a lucía y a sofía, y qué decir, que me desarman sus abrazos...
3- amo estar y compartir momentos y emociones con juanpa, mi gran amor y compañero de viaje.
4-me encanta quedarme charlando largas horas con mi hermana.
5- me llena de alegría verla bien a mi vieja y sentir el amor incondicional de mis tías/tíos
6-me encanta estar con mis amigas de toda la vida, y reencontrarme con aquellas que se fueron pero que se dan una vuelta de vez en cuando.
7-los chocolates (mejor si es negro) y los caramelos masticables (sobre todo si son sugus y/o palitos de la selva)
8-llamar a mis tortugas a comer y saber que me entienden con un simple chasquido de dedos.
9-me encanta conocer lugares (aunque ahora no lo haga muy seguido) y su gente, sobre todo.
10- me encanta el tango (sobre todo julio sosa), el jazz, el folklore (el santiagueño) el rock internacional y nacional, la electrónica; me emociona escucharlo a baglietto, y me gusta también luis miguel...!
11-volver a casa cuando el sol está asomándose (que épocas aquellas!)
12-me encanta apreciar (y saborear) diferentes expresiones artísticas...
13-ver películas de terror (por la adrenalina que me causa el suspenso) y las policiales (porque me encanta jugar a la detective y resolver los casos antes de que termine la película)
14-me encanta dibujar y pintar. Siento que me traslado a otro mundo...
15-amo a la gente que es apasionada por lo que hace.
16-(extra) me encanta quedarme mirando las estrellas, esperando descubrir una estrella fugaz...

miércoles, 22 de abril de 2009

con la "musiquita" en mis oidos

Llegué a leer varios blogs donde se criticaba la insoportable música de los celulares que suelen escucharse en los colectivos u otros espacios públicos, pero lo que yo menos soporto es cuando suena un celular en determinadas circunstancias...
Ayer, en un curso que estaba haciendo, ambientado con música acorde al país donde surgió el movimiento artístico en cuestión, y todo eso, sonaban (interrumpían) incesantemente los celulares, (mensajes y/o llamadas) con una increíble variedad de ringtones que iban desde cumbias, gritos y hasta música de suspenso !(como la de la famosa escena de psicosis). Lo mismo pasó la semana anterior cuando escuchaba una banda de violinistas que tocaban tango (muy buena por cierto): los celulares invadían la sala. Uno tratando de elevarse con esa música y paf! de un hondazo te tiran... aunque situaciones como éstas se dan en muchisimos ámbitos y repetidamente...
Digo yo, es mucho pedir apagar los celulares, o al menos silenciarlos en circunstancias determinadas? o todo es tan urgente (a menos que sea una accionista de la bolsa de valores) que necesariamente debe tenerlos prendidos? O quizás sea por las ultimas novedades que ofrece el 2020? No lo sé, ni me interesa, pero sí que haya un poquitín más de respeto (creo que no pido mucho) hacia los que queremos disfrutar de otras cosas y no tener, aunque sea por un momento, esa musiquita en nuestros oídos...

lunes, 23 de marzo de 2009

in-tolerante...

Me considero una persona tolerante, o al menos lo intento, ya que creo y estoy a favor de la diversidad en todo su sentido, pero hay cosas, o mejor dicho, personas, que realmente me alteran ese intento de equilibrio hacia la tolerancia, sobre todo en épocas como éstas, que estoy con mis animos alteraditos...
No soy de juzgar a la persona por sus creencias, condición sexual, social, económica, política, o lo que fuera, pero sí soy intolerante (y a veces muy) con cierto tipo de gente, como las que menciono ahora.
NO tolero a:
-los que se la pasan todo el día quejándose de como esta el país, pero no hacen nada por cambiar el panorama, ni siquiera en el momento del voto,
-los que se tiran de ecologistas, pero construyen sus casas en los cerros y se mueven en sus autos con caños de escape que contaminan todo el aire,
-los que abogan por la "paz del mundo", pero son absolutamente indiferentes a las injusticias y desigualdades que se viven a sus alrededores,
-los que creen que porque leyeron un par de libros más que vos, tienen mayor derecho a opinar, por sentirse personas "más capaces",
-los artistas que hablan de "democratizar la cultura y el arte", pero se esmeran por hacer un arte que sólo les llegue a unos pocos,
-los que creen que sólo con rezar se soluciona todo, convirtiéndose en receptores pasivos de "milagros",
-los que viven pendientes del que dirán, haciendo de su vida algo absolutamente ficticio, un "mostrador",
-los que se tiran de indigenistas, pero insultan diciendo "coya de m...", y tratándolos como seres inferiores, o los que, en el otro extremo, lotratan como un "buen salvaje"
-los que piensan que si los demás roban y corrompen, por qué no hacerlo ellos también,
-los piensan que todo está escrito, por cómo uno debe comportarse, ser y sentir de acuerdo al género/sexo
y por último, saliendo un poco de contexto, las canciones (burdisímas, por cierto) que cantan loas a la vida y al amor! aunque sé que hay muchas canciones de amor que son muy buenas, pero no suenan nunca...
Si bien hay más cosas que no tolero de algunos, hay gente (y mucha por suerte) que es totalmente lo contrario a lo que mencioné y a la que SÍ re banco: gente que la pelea todos los días, desde el silencio más absoluto; gente que no se conforma con lo que tiene (en el buen sentido) y trata de superarse día a día; gente que no se resigna a pesar de como están las cosas; gente que pone más énfasis en la acción que en las palabras (que a muchas se las lleva el viento); gente que sigue firme a sus convicciones por más que todo se pudra a su alrededor; gente que no se lleva por lo que puedan llegar a decir, sino por lo que se siente convencida; y gente que a pesar de las desilusiones con las que se topó, sigue creyendo y soñando...

miércoles, 11 de marzo de 2009

Buena suerte, adios?

Cuando finalmente había decidido que no se iba a ir a otros pagos, a buscar "suerte", sentí alivio por una parte, aunque había apoyado su decisión anterior. En este caso, los sentimientos pudieron más que las aspiraciones laborales que haya podido tener.
Eso me recordó a las situaciones que vivo casi a diario cuando comento la carrera que hago. Es casi unánime la opinión de que aquí no tengo nada para hacer, como si resultara una obligación el irme si quiero crecer y una actitud de mediocre si decidiera quedarme.
Si bien es verdad que la situación actual no resulta nada facil, para ningún ámbito, ni siquiera para una carrera asegurada por el éxito, no creo que la solución sea irme a otro lado. Sí, quiero crecer en mi carrera, pero considero que esto es sólo una parte de mi vida, y también quiero crecer, y seguir aprendiendo, pero en todo sentido. Por eso, considero que para esto es muy importante estar cerca de mis afectos, de la gente que quiero, con la quiero compartir (y comparto) momentos y sentimientos. Es decir, que siento que todo lo que quiero, esta aquí. El crecer, para mí, está relacionado a esto. También tiene que ver con qué es lo que quiero para mi vida.
Igual, entiendo y no juzgo para nada los que, algunos muy a su pesar, deben irse a probar a otros horizontes dejando atras muchas cosas y afectos. Creo que todos tenemos diferentes aspiraciones de vida, y por ende, diferentes caminos por andar. Y para mí, éste es el mío.
Esto me hizo recordar una escena de Made in Lanus: si tiene que ser, que sea aquí...

jueves, 12 de febrero de 2009

entre los tiestos dispersos...

Haciendo honor al libro del gran maestro de la arqueología argentina contemporánea, don rex gonzález, puse por título a mi nuevo blog "entre los tiestos dispersos". Ahí hablo pura y exclusivamente de arqueología y de todos los alcances que tiene esta profesión, desde lo que significa para mí y cuáles son los aportes de ésta a la sociedad.
De alguna manera, también, para dejen de preguntarme cuántos dinosaurios encontré...
Pasen y vean (y aporten). Espero que les guste...

ceciliarqueologa.blogspot.com

miércoles, 21 de enero de 2009

una cuestion de identidad

A principios del año pasado se estuvo reclamando porque los edificios declarados, por ley, patrimoniales, iban a ser desafectados por el gobierno provincial a traves de una (contra) ley, librandolos a la suerte del mejor postor.
Tal dimensión, por cierto inesperada para nuestra provincia, cobraron estas manifestaciones, que el gobierono se vio obligado a dar marcha atrás con tal decisión. Quizás el impacto no fue producto sólo por la cantidad de gente que se fue sumando a las mismas, sino por la representatividad de ciertos grupos sociales. Lamentablemente no corrió la misma suerte el mercado de abasto ni muchos otros edificios que fueron transformados (en el mejor de los casos) en centros comerciales.
En este caso, el bien patrimonial (también declarado por ley) que está peligrando en estos momentos es el mercado del norte, cuyas consecuencias son más graves aún, por el hecho de que no solo va a desaparecer, en su sentido arquitectónico, sino, que es el más importante, el futuro de la gente que allí trabaja, y también, y no menos importante, parte de nuestra identidad.
Pero para esta ocasión, y como en el caso del Abasto, la respuesta de la sociedad no fue la misma. Seguramente, una de las razones seria que esta construcción no es tan vistosa y atractiva como el conjunto de edificios que fue centro de la polémica, hace casi más de un año, por lo que, una restauración (o demolición) sería lo ideal para ponerlo acorde a las nuevas estéticas comerciales.
Resulta algo extraño, pero aún hoy en día hay gente que relaciona el progreso con grandes centros comerciales con marcas que fomentan el monopolio económico, y lo que es peor, el monopolio cultural, sin ver que a cambio de destruir nuestro patrimonio, y por ende nuestra identidad, que es nuestra arma para defendernos de estos grandes monstruos homogeneizadores que nos quieren seguir vendiendo el progreso como sinónimo de felicidad, cuando en realidad terminanos siendo una presa más para ellos.
Cuanto mas valor patrimonial se destruya, mas se debilitará nuestra identidad, entonces ahi, pobre de nosotros... pero sí, con muchos y "lindos" centros comerciales!