lunes, 29 de diciembre de 2008

Destruccion en cadena

Lo que está pasando del otro lado de este mundo no nos debe mantener ajenos. Ajenos a la injusticia que siguen cometiendo los países poderosos como Israel, hacia estos pueblos tan historicamente lastimados como Palestina.
No es de sorprender que los gritos de advertencia de las Naciones Unidas o de otras instituciones poderosas tarden en llegar, y de los medios de comunicacion de informar a medias, porque estamos hablando del ataque de uno de los más grandes aliados de los Estados Unidos, de los que se sienten legitimados a causa del holocausto, para cometer atrocidades tan o peores que lo que ellos sufrieron.
Y uno de sus justificativos es luchar contra el terrorismo, el cual aborrezco, pero ellos actúan de igual manera que éste, sin discriminar a los civiles que nada tienen que ver en este asunto, y que son muertes avaladas por gran parte del mundo occidental, que sí considera que "esos otros" son los verdaderos terroristas del mundo.
Esto parece no dar tregua, una guerra que parece no tener final, pero en algun momento, la historia debe cambiar, aunque en el camino sigan muriendo inocentes que, lamentablemente se van sumando dia a dia...

sábado, 20 de diciembre de 2008

el pucherito de todos los dias...

¿Cuántos medios de comunicación se escudan en que "damos lo que el público quiere ver y/u oir? El problema es cuando esta máxima también es usada por los funcionarios de cultura y turismo...
Una banda de reggae de Tucumán había presentado una propuesta de un show (gratuito) en los valles, para lo que realizaron un presupuesto detallado del mismo. Obviamente, la respuesta negativa fue casi inmediata por parte del funcionario encargado de autorizar (o no) estos eventos. Las razones que aducía eran poco claras, ya que sostenía que era un "gasto innecesario" un evento que no fuera para la familia (¡bendita eres!), y que para eso, prefería pagar, hasta el doble, por una Ilena Calabró (¡!) como una opción sana y para todo público, con una gran concurrencia asegurada.
Este es un caso como tantísimos otros que ocurren a diario; sólo basta ver los listados de los "artistas" que son siempre invitados a distintos eventos que se realizan en la provincia, habiendo una participacion escasa o nula de los artistas tucumanos, a quienes no estan dispuestos a pagar lo que pagarían por uno de esos personajes mediáticos, tan mal llamados "populares".
Se da por sentado que la gente siempre va a optar por estas propuestas; que tampoco está mal que actúen, pero sí que quiten espacios a aquellos que casi nunca lo tienen. De este modo gana la masividad, ese proceso tan homogeneizante, que va destruyendo de a poco las otras manifestaciones que son realmente populares, y subestimando los gustos del público, visto como un mero receptor.
La verdadera "cultura para todos" que tanto promocionan, va a ser realidad el día en que la gente pueda elegir, aunque si nunca se les muestra qué opciones hay, en cuanto a arte (el verdadero), difícilmente se pueda escoger algo.
A pesar de esto, hay que seguir peleándola y apoyar a los distintos referentes artísticos de nuestra provincia, y a los de otras, que no son tan conocidos, pero que desbordan talento.

domingo, 30 de noviembre de 2008

milagros (in)esperados

Benjamin tenía 23 años cuando le sucedió algo que cambió su vida y la de la gente que lo rodea. Un día empezó a sentir que le resultaba dificultoso tragar; al principio no le dio tanta importancia porque pensaba que se trataba de un tipo de inflamación en la zona de la garganta, pero a medida que fue pasando el tiempo esta molestia persistía hasta que los médicos le diagnosticaron un tumor maligno en el estómago, por lo cual debían extirpárselo lo más pronto posible, ya que su vida corría riesgo, aunque la operación no aseguraba su calidad, ni su vida. Esta situacion ocasionó que rápidamente se extiendieran las cadenas de oraciones a través de sus familiares y amigos.
Luego de haber estado internado durante 2 semanas en un hospital de Buenos Aires, bajo tratamiento y a la espera de ser operado, los estudios previos dieron la gran sorpresa que todos esperábamos (y esperanzábamos): el tumor había desaparecido completamente. Los médicos no encontraban una explicación científica para esto, pero la gente que estuvo pidiendo, fervientemente, por su salud si la sabía: era un verdadero milagro, resultado de las oraciones.
Considero que más allá de lo que uno crea (o no), los milagros realmente pueden suceder, y de hecho suceden todos los días, algunos más evidentes que otros, pero milagros al fin. Desde una mirada un tanto ascéptica, uno podría encontrar la respuesta en el poder de la mente, de la sugestión, que es capaz de transformar una realidad (muchas veces angustiante) en otra totalmente diferente. Es como si en nosotros mismos estuviera ese motor transformador que generalmente se "activa" en situaciones decisivas y desesperantes de nuestra vida.
Llámese fe, energía, sugestión o lo que fuera, esa fuerza transformadora está dentro nuestro, solo basta saber reconocerla; como una viejecita que una vez me dijo qué era la fe para ella: "no es creer en lo que no se ve, sino creer a pesar de lo que se ve..."

sábado, 22 de noviembre de 2008

yo, mujer

Admito que varias veces me siento poco identificada con lo que se considera "femenino".
Cuando me toca reunirme solamente con ciertas mujeres, que no son amigas, y con las cuales debo compartir un momento, me siento un poco "desubicada" con las conversaciones que éstas mantienen: que la nueva adquisicion de la moda, que el maquillaje, que los zapatos, que si hay o no hombres que valgan la pena, que esto que lo otro, etc.
Si bien reconozco que cuando estoy con mis amigas solemos tocar tangencialmente algunos de estos temas, nuestras charlas no se reducen solo a eso.
Mi preocupación va más allá de cómo mi pelo se va a mantener en su lugar a pesar del clima, si que zapatos o ropa debo usar a pesar de mi comodidad, porque es un must de la moda, o si esos kilos que tengo de más me hacen mas o menos feliz....
Con esto no pretendo criticar a las mujeres que tienen éstas y otras preocupaciones de este tipo, sino que no quiero que se piense que todas las mujeres las tenemos y pensamos igual!
Cuando mi adolescencia comenzaba a asomarse, todas mis amigas y compañeras hablaban de tal y tal chico, soñaban con llegar a los 15 años para sentirse princesas por ese momento...pero yo no, y por ende, varias veces fui considerada una "rara" (en ese sentido de la palabra).
Ahora, a pesar de que los tiempos cambiaron, el sueño de muchas sigue siendo casarse (si sos joven con tu príncipe azul (!) y si no tanto, con el que esté más al alcance) y usar el vestido blanco, y tener hijos para llegar a sentirse...mujeres!
En mi caso, siempre me senti mujer a pesar de no haberme amoldado a las supuestas necesidades y aspiraciones que todas deberíamos tener y que algunas no las tenemos. Me siento muy cómoda al no sentirme obligada a usar maquillaje casi nunca, a no "producirme" cuando no tengo ganas de hacerlo, a no sentir que un hijo va a hacerme sentir más realizada...
Si bien tengo mis obsesiones, éstas pasan por un lugar muy diferente, y aún así me siento muy mujer, cosa nunca deje de ser.

jueves, 13 de noviembre de 2008

ser

Mientras recorría las góndolas del supermercado me encontré con el sector de yogures y vi uno, (de esos que engañan al paladar con la carencia de sabor) que en su tapa tenía una propuesta interesante: ser libre.
Al principio me pareció algo irónico que se hablara de libertad cuando se tratan de productos light en todo el sentido de la palabra, dirigido a gente que con esto calma su culpa de sentir hambre(!). Pero después me puse a pensar la cantidad infinita de implicancias que puede llegar a tener la palabra ser en esta vida; la cuestión es que principalmente se "quiere ser": hay gente que "quiere ser feliz", hay gente que "quiere ser alguien", hay gente que "quiere ser diferente" y hay gente que simplemente "quiere ser"...
Es común, y hasta lógico, que todos deseemos ser ... en esta vida, ya que, de hecho, está en nuestra naturaleza, pero muchas veces nos olvidamos de ser al pensar constantemente en querer ser. El vivir a diario, el sentir, emocionarse, enojarse, pelearla, etc, ¡el vivir! forman parte de nuestro ser y no lo vivimos con la plenitud que deberíamos, para sentirnos los seres que somos. Además hay otra cuestión: ¿nuestros deseos de (querer) ser serán realmente nuestros o es lo que, en cierta manera, nos exigen que seamos?
En defintiva, debemos ser lo que somos...

viernes, 7 de noviembre de 2008

La verdadera discapacidad

A principios del año pasado me quebré el pie derecho, por lo que tuve que soportar un yeso hasta la mitad de mi pierna durante tres eternos meses, justamente, los del verano.
Realmente fue toda una experiencia el hecho de tener que trasladarme en muletas y apoyada en una sola pierna, además de soportar el calor, aunque sí me hizo valorar mucho el hecho de que la naturaleza me haya dado dos extremidades más o menos simétricas (ya que tengo una diferencia de 1 cm entre una y otra) con las que me puedo mover libremente y transitar por los lugares que yo quiera, sobre todo en esta ciudad...
Coincidentemente, para esa época lo bautizaban a quien ahora es mi ahijado ( mediados de febrero, 4 de la tarde, para darse una idea), y después de la ceremonia, al no conseguir un auto que nos trasladara a la casa de mi amiga, que quedaba a 5 cuadras de la iglesia, decidí que podía ir caminando hasta alli.
Era la primera vez que caminaba tantas cuadras seguidas en la calle desde que me había quebrado, y fue algo desolador. En cuanto al espacio físico, no era el propicio ya que debía estar esquivando los baches de las veredas y una que otra baldosa floja que hubiera por ahí. En una ocasión, tuve que bajarme a la mitad de la calle porque había una obra en construcción ocupando toda la vereda, y a la par un auto estacionado donde no debía hacerlo. Pero lo que más me dolió fue la actitud de la gente que transitaba; yo era la que tenía que hacerse a un costado para poder seguir mi trayecto y más de uno quería pasarme en mi lento caminar hasta que una logró empujarme pero, por suerte, no llegó a tirarme. En esos momentos sentí mucha impotencia, y llegué a sentirme una discapacitada con todas las letras, aunque sabía que lo mío era sólo temporal.
Entonces ahí me puse (y estuve) en el lugar de los discapacitados en nuestra sociedad, y en este caso, de los motrices. Y pensé ¡cuántas dificultades que tienen con la mayoria de la arquitectura y fisonomía de la ciudad para moverse libremente! Esto sumado a la indiferencia de toda la sociedad, de nosotros, los capacitados, que no somos capaces de ver al que esta a la par nuestra y de que no todos tienen las mismas posibilidades físicas para acceder a los lugares, y transportes, mal llamados públicos.
Lamentablemente, con todas estas cosas y actitudes los discapacitados verdaderamente se sienten tal, ya que su acceso a la sociabilización se ve aún mas reducido cuanto mayor es su discapacidad.
¿Cuánto tiempo nos llevará darnos cuenta de esto o todos tendremos que pasar por experiencias similares para ello? ¿Cuán capacitados estamos para revertirlo?

sábado, 1 de noviembre de 2008

¡Truco o dulce!

Durante los días previos al 31 de octubre, e inclusive esa misma noche, hubieron varias acciones relacionadas con halloween, que se empezó a "celebrar" hace unos años en Tucumán y que cada vez cuenta con más adeptos.
Recuerdo que cuando era niña sabía de estas celebraciones a través de los dibujos animados o de los programas de tv, aunque aún se reconocía que no eran propias, pero los medios de comunicación, junto con la internet contribuyeron que los demás países conozcan y adopten costumbres de otros.
En los últimos años, esto se evidenció en los negocios, en las fiestas que realizan en esta fecha, y hasta en las propias escuelas, donde los niños van disfrazados, repitiendo la frase: "¿dulce o truco?". Esto, que a simple vista, parecería divertido y hasta inocente, realmente no lo es.
El hecho de estar celebrando fiestas que son totalmente ajenas a nuestras costumbres implica que estamos dando paso a esta gran homogeneización mundial que llaman globalización, dejando de lado (y eliminando) a las tradiciones propias del lugar, que forman parte de nuestra identidad. Y que sea en las propias escuelas donde incentiven a los niños a participar de estas celebraciones, es mas grave aún.
Acaso cuando se ha visto que aqui rindamos tributo a la Pachamama o que si quiera se mencione algo de ella?claro, eso es visto como propio de los valles; ¿y nuestros carnavales?que se asemejan más a los de Brasil que a los del norte de nuestro país?; ¿y las navidades? con ese gordo hombre vestido con un rojo traje polar en nuestras latitudes? Aclaro que lo grave no es que esto se conozca, ya que son costumbres diversas, sino que esto desplace a nuestras verdaderas y auténticas celebraciones que conforman nuestra identidad.
Así que no me sorprendería que en unos años, o quizás menos, se empiece a celebrar el "día de acción de gracias" y todos terminemos disfrazados de pavos...

lunes, 27 de octubre de 2008

viene llegando el progreso

Desde hace unos años trabajo en Antofagasta de la Sierra, ubicada en la puna catamarqueña. Sus paisajes son realmente increibles y posee una riqueza arqueológica y geológica extraordinarias, habitada por gente de una inmensa calidez.

Cuando fui en mayo de este año, me enteré que unos europeos (creo que franceses) estaban construyendo una hostería de grandes dimensiones, y al mejor nivel, con pileta climatizada (¡!) incluida, lo que trajo preocupación en algunos habitantes, debido a que el agua es un recurso limitado en esta zona.

Además de esto, la instalación de este edificio, que contrasta totalmente con la fisonomía y el modo de vivir del lugar, puede llegar a ser el indicio de que se viene el turismo, for export, y con ello, el aterrizaje de los grandes inversores. Si bien esto traería beneficios a los habitantes del lugar, porque se crearían fuentes de trabajo (que habría que ver cuales serían) y demás, pero cuya recaudación no quedaría precisamente en el lugar. Así, esta región puede llegar a transformarse en una gran vidriera comercial y folklórica, para el turismo, llegando, con suerte (¡?), y algún día, a formar parte del patrimonio de la humanidad, trayendo consigo el "progreso" al lugar, y la consecuente desaparicion de los modos de vida de los habitantes, y también de sus espacios físicos y simbólicos.

Me pregunto si todos desean ese progreso tal como lo conciben algunos, que, en realidad, es un sistema que excluye sutilmente al que no este "preparado" para disfrutarlo. Supongo que no, pero ¿a quién le importa? Y también me pregunto si nosotros, los arqueólogos, foráneos también, no permitimos de alguna manera, que esto suceda...

viernes, 24 de octubre de 2008

la medida de todas las cosas


Es muy común escuchar el uso de la palabra "humano" como algo relacionado a una acción buena o conmovedora, cuando, en realidad, sabemos que esas no son las únicas facetas que tiene una persona.
Si bien, se supone que las concepciones antropocéntricas quedaron en el pasado, como cuando se creía que los planetas giraban alrededor de la Tierra, pareciera que esto está mas vigente que nunca. Inclusive, para algunas religiones, el "hombre" fue creado a imagen y semejanza del ser supremo, legitimándolo, de este modo, para sentirse un ser que todo lo puede dominar y ser el máximo punto de referencia .
Es por ello que, cuando algún hecho que no es compatible con el debido accionar humano, se recurre a la animalización del mismo, destituyendo de su condición humana, la cual no es merecida, a la persona que cometió tal acto. De esta manera, se permiten determinados hechos hacia estas personas "no humanas" (recordemos que cuando los espoañoles vinieron a América, no consideraban a los habitantes de aquí como personas, ni como seres con almas), justificando la esclavización y la dominación, con todo lo que ello implica. Entonces, ¿quiénes son realmente los verdaderos humanos y los que tienen la gracia divina de esa condición?
Por eso, es hora de ir desterrando esta concepción de que lo humano es solo lo bueno, ya que todos somos seres humanos y tenemos un poco de todo, de lo bueno, de lo malo; todos somos frios, nos conmovemos, etc., algunos en mayor o menor medida, y que por ende, todos merecemos los mismos derechos y oportunidades.