A principios del año pasado me quebré el pie derecho, por lo que tuve que soportar un yeso hasta la mitad de mi pierna durante tres eternos meses, justamente, los del verano.
Realmente fue toda una experiencia el hecho de tener que trasladarme en muletas y apoyada en una sola pierna, además de soportar el calor, aunque sí me hizo valorar mucho el hecho de que la naturaleza me haya dado dos extremidades más o menos simétricas (ya que tengo una diferencia de 1 cm entre una y otra) con las que me puedo mover libremente y transitar por los lugares que yo quiera, sobre todo en esta ciudad...
Coincidentemente, para esa época lo bautizaban a quien ahora es mi ahijado ( mediados de febrero, 4 de la tarde, para darse una idea), y después de la ceremonia, al no conseguir un auto que nos trasladara a la casa de mi amiga, que quedaba a 5 cuadras de la iglesia, decidí que podía ir caminando hasta alli.
Era la primera vez que caminaba tantas cuadras seguidas en la calle desde que me había quebrado, y fue algo desolador. En cuanto al espacio físico, no era el propicio ya que debía estar esquivando los baches de las veredas y una que otra baldosa floja que hubiera por ahí. En una ocasión, tuve que bajarme a la mitad de la calle porque había una obra en construcción ocupando toda la vereda, y a la par un auto estacionado donde no debía hacerlo. Pero lo que más me dolió fue la actitud de la gente que transitaba; yo era la que tenía que hacerse a un costado para poder seguir mi trayecto y más de uno quería pasarme en mi lento caminar hasta que una logró empujarme pero, por suerte, no llegó a tirarme. En esos momentos sentí mucha impotencia, y llegué a sentirme una discapacitada con todas las letras, aunque sabía que lo mío era sólo temporal.
Entonces ahí me puse (y estuve) en el lugar de los discapacitados en nuestra sociedad, y en este caso, de los motrices. Y pensé ¡cuántas dificultades que tienen con la mayoria de la arquitectura y fisonomía de la ciudad para moverse libremente! Esto sumado a la indiferencia de toda la sociedad, de nosotros, los capacitados, que no somos capaces de ver al que esta a la par nuestra y de que no todos tienen las mismas posibilidades físicas para acceder a los lugares, y transportes, mal llamados públicos.
Lamentablemente, con todas estas cosas y actitudes los discapacitados verdaderamente se sienten tal, ya que su acceso a la sociabilización se ve aún mas reducido cuanto mayor es su discapacidad.
¿Cuánto tiempo nos llevará darnos cuenta de esto o todos tendremos que pasar por experiencias similares para ello? ¿Cuán capacitados estamos para revertirlo?
Fuga
Hace 1 semana
6 comentarios:
Cuantá razón! Y recuerdo como sufriste horrores esa quebradura.
Y la verdad que siendo "capacitado" se puede comprobar las miles de dificultades que hay para circular por la ciudad. Desde las veredas en mal etado, los precarios transportes públicos y privados, es un conjunto que define a San Miguel de Tucumán como una ciudad que le da la espalda a los discapacitados motrices.
No sé cuántos edificios tienen las rampas, ni hablar de que no hay ni un bondi preparado para ello, en fin, más de lo mismo.
Besos y que jamás vuelva a ocurrir.
la verdad que lo peor es la actitud de la gente. los autos se estacionan en las pocas rampas que existen, no se cuidan las minimas instalaciones. es totalmente un problema de educacion.
no se cuanto tiempo tomara revertir la situacion.
un abrazo
al margen... quien dijo que pablo es capacitado? jijiji
Totalmente de acuerdo, creo que nuestra ciudad no está preparada para facilitar el tránsito de las personas con discapacidades motrices. Es increíble pero parece que tenemos que "estar" en el lugar de ellos para darnos cuenta de lo complicado que puede llegar a ser algo tan simple como caminar por la vereda o cruzar la calle.
Pero si hay algo que realmente me molesta es que en los edificios pongan rampas que son totalmente imposibles de subir o bajar. El otro día vi una a la que abajo le pusieron una maceta porque era tan empinada que era un peligro bajarla.
Hola.
Que bueno tu trabajo y tus escritos.
La verdad que tenemos una sociedad y una ciudad no apta para discapacitados. Una verdadera carrera con obstáculos para cualquiera. Existe también la "Discapacidad de cerebro" en muchas personas que deben crear normas de convivencia más humanas.
Saludos!
¡muchas gracias por sus comentarios!si, cuanto nos cuenta mirar a la par nuestra y salirnos de nuestro asiento! realmente, de capacitados tenemos muy poco...
gracias pablo y peperina x pasar siempre, gracias ber y mario por debutar en mi espacio, y (mario) que bueno que te guste.
besos
HOla. Bien yo creo que relacionado a la discapacidad, quién es capacitado??? Nadie, somos discapacitados para luchar por nosotros mismos y por nuestros semejantes, sean discapacitados motrices, mentales, etc. Nos olvidamos de que el remedio a todo esto no es más que un espiritu compasivo, comprometido y a la vez activo que tiene el poder para revertir todo lo que nos daña como sociedad. POdríamos reclamar no les parece? o quizás buscar la forma dentro del sistemas que nos permita hacer con más eficiencia nuetra obligación, luchar por el bien de todos nosotros los discapacitados "capaces?" y los dicapacitados nuestro amigos y hermanos.
besos lisy
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