miércoles, 21 de enero de 2009

una cuestion de identidad

A principios del año pasado se estuvo reclamando porque los edificios declarados, por ley, patrimoniales, iban a ser desafectados por el gobierno provincial a traves de una (contra) ley, librandolos a la suerte del mejor postor.
Tal dimensión, por cierto inesperada para nuestra provincia, cobraron estas manifestaciones, que el gobierono se vio obligado a dar marcha atrás con tal decisión. Quizás el impacto no fue producto sólo por la cantidad de gente que se fue sumando a las mismas, sino por la representatividad de ciertos grupos sociales. Lamentablemente no corrió la misma suerte el mercado de abasto ni muchos otros edificios que fueron transformados (en el mejor de los casos) en centros comerciales.
En este caso, el bien patrimonial (también declarado por ley) que está peligrando en estos momentos es el mercado del norte, cuyas consecuencias son más graves aún, por el hecho de que no solo va a desaparecer, en su sentido arquitectónico, sino, que es el más importante, el futuro de la gente que allí trabaja, y también, y no menos importante, parte de nuestra identidad.
Pero para esta ocasión, y como en el caso del Abasto, la respuesta de la sociedad no fue la misma. Seguramente, una de las razones seria que esta construcción no es tan vistosa y atractiva como el conjunto de edificios que fue centro de la polémica, hace casi más de un año, por lo que, una restauración (o demolición) sería lo ideal para ponerlo acorde a las nuevas estéticas comerciales.
Resulta algo extraño, pero aún hoy en día hay gente que relaciona el progreso con grandes centros comerciales con marcas que fomentan el monopolio económico, y lo que es peor, el monopolio cultural, sin ver que a cambio de destruir nuestro patrimonio, y por ende nuestra identidad, que es nuestra arma para defendernos de estos grandes monstruos homogeneizadores que nos quieren seguir vendiendo el progreso como sinónimo de felicidad, cuando en realidad terminanos siendo una presa más para ellos.
Cuanto mas valor patrimonial se destruya, mas se debilitará nuestra identidad, entonces ahi, pobre de nosotros... pero sí, con muchos y "lindos" centros comerciales!

3 comentarios:

Juan Pablo Sosa dijo...

Lo del Mercado de Abasto, es una imagen muy triste. No saben qué van hacer, ahí está todo demolido, olvidado. Para completar la imágen paupérrima, a los obreros no les pagan, así que los trabajo siguen congelados... Ojalá que no pase lo mismo con el Mercado del Norte, aunque ya le extendieron un certificado de defunción. Lamento mucho que suceda esto porque desde hace un tiempo le agarré el gustito a las pizzitas y los churros del Mercado.
Besos

dana dijo...

cuando vamos a comer pizza al mercado? :D

ana laura dijo...

y eso que nos estamos olvidando de la cantidad de casas tan caracteristicas de neustro Tucumán que son demolidas para hacer edificios descartables como los de "Lider House" que a mi parecer es "aquitectura basura" que se amontona cada vez más en nuestra ciudad. Lo que termino por enfermarme fue ver como demolieron en estos días la casa donde funcionaba en alguna epoca "El hogar del empleado" en la calle Crisostomo Alvarez al 100. Tantas veces pase por sus veredas pensando en todo lo que se podía hacer en aquel edificio tan bello. Quizá un centro cultural, una escuela... que se yo hasta imagine una gran escuela de danzas. Pero todos esos sueños dejaron de existir hace menos de un mes cuando ví como comenzaron a demolerlo sin piedad. Es realmente muy triste. Como va a terminar nuestra "Ciudad Jardín"?
Muy bueno lo que publicaste Ce!!! me gusta muchisimo tu blog. Besos!!